Grifalco
Wine Story
Nuestra historia recorre toda Italia, desde Roma donde nuestros padres se conocieron y casaron, hasta la Toscana donde se enamoraron de la viticultura trabajando durante muchos años con Sangiovese y donde nacimos y crecimos, pasando por el Piamonte donde Lorenzo estudió enología y llegando finalmente a Basilicata donde nuestros padres decidieron empezar de nuevo, trabajando con Aglianico del Vulture.
Grifalco nació en 2004 de la mano de nuestros padres, Fabrizio y Cecilia, tras vender su bodega en la Toscana; querían volver a las raíces de la viticultura y decidieron que Basilicata, concretamente el Vulture, era el lugar adecuado.
Desde 2010, mi hermano Lorenzo y yo nos ocupamos de todos los aspectos de Grifalco: tras estudiar enología en Alba, él empezó a encargarse de la producción, desde los viñedos hasta la bodega, aportando numerosas innovaciones al proceso de elaboración y crianza; yo empecé poco a poco a ocuparme del lado comercial y paso mucho tiempo viajando por el mundo, pero al tratarse de un negocio familiar, nos ocupamos de todo juntos, con la ayuda de María, que trabaja con nosotros desde 2007 y se encarga de la administración, y de nuestra madre, que aporta toda su experiencia de tantos años trabajando en el mundo del vino.
Nuestra filosofía es clara: cuidamos profundamente nuestros viñedos trabajando de forma ecológica (con certificación) y procurando llevar la mejor fruta posible a la bodega, donde intentamos criar nuestros vinos escuchando lo que la añada quiere decirnos, y sobre todo dejando que el vino se exprese a sí mismo sin forzarlo a ser algo para lo que no está destinado.
Hacemos vinos que nos encantaría comprar y beber.
