Marco Porello
Wine Story
Empecé a trabajar con Frank hace relativamente poco, en 2015. Gracias a su gran conocimiento del mercado, buscaba una empresa que fuera realmente una expresión del Roero; esa pequeña porción de territorio que limita con Alba y las Langhe, pero que pocos belgas conocían aún. En el Roero todavía hay una naturaleza primordial y salvaje, principalmente colinera, donde se entremezclan frutales, avellanos, zonas boscosas y viñedos; el Roero es un territorio de belleza incontaminada, raramente visitado por los enoturistas.
Dado que mis esfuerzos están orientados hacia la producción de vinos tradicionales, con variedades autóctonas que expresan las características de un territorio único, caracterizado por suelos arenosos y ricos en biodiversidad, yo le venía justo y los vinos le gustaron inmediatamente. Son de hecho el resultado de un intenso trabajo en el viñedo y de la máxima atención al detalle, que siempre ha sido la base de nuestra filosofía empresarial y que siempre ha recompensado nuestro compromiso con grandes resultados en la plena expresión del territorio del que provienen.
Desde entonces la colaboración nunca se ha interrumpido, al contrario, se ha consolidado y quizás también gracias al trabajo que Frank realiza en Bélgica, cada vez más turistas visitan el pequeño Roero, un "primo" semi-desconocido de la famosa Langa".
